6 ago. 2012

Reseña: Besos de Murciégalo, Silvia Hervás.



James, un chico de la alta sociedad inglesa, va a pasar las vacaciones de Navidad con los Graham, una familia de clase media americana. Kesley será la encargada de hacerle de anfitriona, pero la verdad es que no lo tendrá nada fácil: la personalidad excéntrica y sofisticada de James se desvelará muy pronto. Acostumbrado a un tipo de vida propio de las élites, no aprueba ni a los amigos, ni al hermano rasta, ni la comida, ni la forma de vestir de Kesley. James extiende periódicos para sentarse en el autobús, compra los alimentos más caros y exclusivos del supermercado, pide taxis cada día y humilla a Kelsey con sus comentarios impertinentes. A pesar de las continuas peleas, de las ironías fuera de tono del inglés y de los cortes exasperados de Kelsey, la convivencia les forzará a establecer pactos y, poco a poco, el abismo que hay entre ellos se irá estrechando hasta que una noche, con unas copas de más y ante la sorpresa de Kelsey, James la besará con la excusa del muérdago navideño.
Opinión Personal 

Esta autora junto a Alessandra Neymar (autora de Mírame y Dispara) concursaron para el Premio Ellas Juvenil Romántica 2012 y esta última ganó dicho premio y su libro fue publicado en formato de papel y e-book, mientras que la autora de Besos de Murcielago como finalista, su obra solo fue publicada en digital. Sin embargo, como a muchos (incluyéndome) les ha encantado la obra, en varios blogs están reuniendo firmas para publicarlo igualmente en papel. Les cuento de qué va la historia...

Kelsey Graham es una chica ordinaria, quizás demasiado, es como si fuera una extraña en su familia, pues sus padres son demasiado alegres y positivos en comparación con ella. Incluso han decidido alojar a un extranjero en su hogar durante las vacaciones de navidad, solo para probar algo nuevo. Tiene un hermano mayor, Marcus, incluso más extraño que todos los demás, sus rasta y su pinta extraña de "hippie" no pasa desapercibido por nadie y aparte hace creer a sus padres que siempre tiene que estudiar cuando bien podría montar una tienda de marihuana en su habitación. Y ahora está este nuevo chico, con el que los padres de Kelsey cuentan con que ella se haga cargo de él, como llevarlo a todas partes con ella para que conozca a sus amigos y todo eso. Una total pesadilla para la chica. Lo peor no es eso, sino que el chico inglés es todo un personaje. 


James Gultter, el inglés extranjero que ha llegado a la casa de la familia Graham. Es un consentido de cuna, debido a que sus padres son tan adinerados como el presidente y que ellos no estén presentes casi todo el tiempo en la vida de James, no lo hace menos sofisticado ni menos consentido, tiene a sirvientes y tarjetas de crédito que lo ayudan a que tenga esta personalidad. No puede creer que sus padres lo hayan mandado a pasar las navidades con una familia desconocida y de nivel económico bajo en Estados Unidos, sólo para explorar más horizontes. Es increíblemente pulcro, pues no soporta los germenes ni nada que tenga que ver con la suciedad, es elegante, sofisticado, arrogante y se la pasa insultado a todo el mundo (Kelsey especialmente) desde que llegó a Estados Unidos, pero es parte de su personalidad. 

—¿Y? —Alzó una ceja—. Ir de mendiga por la vida nunca ha estado de moda. Pero, mira, siempre hay quien disfruta cuando le dan un dólar en la calle 23 por compasión. —Oye, animal, yo no parezco una mendiga —se defendió al tiempo que ojeaba su propio atuendo. —El animal es tu hermano —le recordó él alzando un dedo con firmeza. —¡Pero mírate! Solo te faltan las zapatillas pomposas de abuela. Él pareció recordar algo. —¡Oh, sí, las había olvidado! —farfulló mirándose los calcetines negros mientras movía graciosamente los dedos—. Están en mi armario, ¿te importaría traérmelas?
A James le encanta que todo esté en perfecto estado, desde su atuendo hasta la comida que ingiere, a Kelsey la saca de quicio constantemente, pero creo que eso es lo que lo lleva a que poco a poco le empiece a gustar (aunque no quiera hacerlo) la chica. Kelsey dice que no lo soporta, pero no puede evitar compadecerse de él cuando se ve tan confundido con las cosas que ocurren en el mundo fuera de su país de fantasía, que  poco a poco se va acostumbrando a él; aunque otra veces no tanto.

—Cogeremos el autobús —anunció Kelsey dirigiéndose hacia la parada 36 que tenían a apenas tres metros de distancia. —¿El autobús? —preguntó James intrigado. —Sí, ese coche grande, con ruedas, que lo maneja un conductor… —explicó Kelsey. James sonrió orgulloso. —¡Ah! Yo tengo uno de esos, pero nosotros lo llamamos «limusina» —aclaró contento. —¡Oh, sí, sí! Es eso, una especie de limusina, pero más popular —le dijo, deseosa de ver su reacción cuando el autobús parase frente a ellos. —¿A qué te refieres con eso de «más popular»? —James frunció el entrecejo, inseguro. —¡Ya lo verás! —Sonrió ella malévola  
La perspectiva de ambos cambia en víspera de navidad, sus padres han salido y Kelsey decide tomarse una noche libre del inglés arrogante y sale con sus amigos, pero no contaba con la idea de que cuando volviera James estuviera algo drogado y borracho, gracias a su hermano mayor, Marcus. Y accidentalmente, por así decirlo, Kelsey tratando de ayudar a James con su borrachera se colocan debajo de uno de los muérdagos que ha puesto su padre al rededor de la casa con la excusa de quienes se pararan debajo de él recibirían el "Beso de Murciélago" (he allí el nombre del libro) y efectivamente, el británico le da un inesperado beso a Kelsey y es allí donde cambia todo ¿no? atracciones no descubiertas hasta ese instante, hace que la historia continúe para saber qué pasará entre los dos protagonistas.

El libro sinceramente ha estado buenísimo, me reí muchísimo con él, gracias a los insultos que se hacen los dos protagonistas, la ignorancia de James y lo dramático que puede ser cuando las cosas no salen como quería. Es corto, por lo que se hace rápida la lectura y engancha bastante. La trama me pareció super linda sobre todo cuando ambos empiezan a sentir cosas más profundas el uno por el otro.

—Pondré alguna película —dijo Kelsey.-El rey león, por ejemplo, hace tiempo que no la veo. —¿Es de dibujos animados? —preguntó James —Sí. —Le observó con curiosidad—. ¿Es que no la has visto? —Yo no veo memeces. —Ya, claro, perdone, Majestad, lo había olvidado" Sin embargo, cuando Simba encontró a Nala y se hizo mayor, James se giró hacia Kelsey sonriente. —¡Ahora yo soy Simba, que seguro que acaba siendo el líder del clan! —Alzó una mano—: Y ni sueñes con la idea de ser Nala, porque ni de coña. Esa leona, aun siendo de dibujos, es más mona que tú.
Como el libro me ha encantado y ha pasado a ser a una de las mejores lecturas del 2012, se merece un:


3 comentarios:

Laura dijo...

A ver si me cae un e-reader para navidad y me lo leo, ¡¡que me hace mucha ilusión!! :)

Dentro de un Libro dijo...

Hola! Que bueno que lo hayas disfrutado, a mi no me llama tanto, y no me gusta leer en la compu. Felicidades por el año y 2 meses!

Bopopola dijo...

Yo lo leí hace poco y también me gustó, me reí mucho con él, aunque no me pareció mucho más allá de eso :/

Un beso^^